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Acerca de la importancia del trabajo en equipo y otras habilidades
Trabajar en equipo está en boga. En tiempos actuales solemos escuchar expresiones, como: "en mi organización trabajamos en equipo”, o "gracias al trabajo en equipo hemos alcanzado grandes logros”.
¿Está claro realmente este concepto? ¿Es una necesidad de estos tiempos esta modalidad de trabajo?
Empecemos por definir a qué llamamos equipo: un conjunto restringido de personas con una determinada actividad en común y en una cierta formación organizacional. Resultando un espacio operativo donde se producen efectos inéditos y singulares. Asimismo, lo podríamos situar como un punto intermedio entre lo estrictamente individual y lo organizacional.
En cuanto a si el trabajo en equipo es una necesidad de estos tiempos, podríamos pensar en la disposición de los trabajadores que constituyen espontáneamente entre sí grupos informales y cuyo código tácito determina la actitud de los mismos hacia el trabajo. Dentro de este equipo se desarrollan relaciones entre ellos, tramas, como así también con los superiores y con los códigos de la empresa. El mejor rendimiento obedece más a la interrelación efectiva entre ellos que a las mejores condiciones de trabajo. Se genera de esta manera una correspondencia positiva entre la actitud del grupo respecto de la empresa y la productividad.
De esta manera podemos distinguir la noción de un plus que tendrá el equipo, con respecto a la simple sumatoria de sus integrantes. Este plus se evidenciará por el mayor rendimiento que produce y la eficacia a la hora de alcanzar objetivos.

En los últimos años se ha incorporado con fuerza el concepto de trabajo en equipo, en muchas organizaciones. Cabe aclarar que la posibilidad de implementar este modo de trabajo está supeditada a la cultura de cada organización. Numerosas veces se vuelve necesario una capacitación de la gerencia en el tema, ya que los cambios culturales deben partir de la punta de la pirámide organizacional. En el proceso de formación, los equipos pueden estar asistidos por facilitadores que los ayude a crecer y orientar su desempeño.
Es importante subrayar que el eje de un buen trabajo en equipo está principalmente provisto por la comunicación. Es decir, éste es uno de los principales factores que posibilitan la efectividad de un equipo de trabajo.
Pero, ¿por qué es importante trabajar en equipo? ¿Qué tiene esta
competencia conductual que hace que en los últimos tiempos sea
altamente requerida por las empresas? Las reglas de trabajo han cambiado. Ahora se nos juzga según normas nuevas:
ya no importa sólo la sagacidad, la preparación y la experiencia, sino cómo nos manejamos con nosotros mismos y con los demás. Esta norma se aplica cada vez más para decidir quién será contratado y quién no, a quién se retiene y a quién se deja ir, a quién se asciende y a quién se pasa por alto.
La nueva medida da por sentado que tenemos suficiente capacidad intelectual y preparación técnica para desempeñarnos en el trabajo, y se concentra en ciertas cualidades personales como la iniciativa y la empatía, la adaptabilidad y la persuasión, el trabajo en equipo y la colaboración.

Al coeficiente intelectual debe adicionársele el coeficiente emocional que evidencia las actitudes personales y sociales. Y en este punto entra la competencia de trabajo en equipo entendida como la habilidad para participar activamente en la consecución de una meta común. Supone facilidad para la relación interpersonal y la capacidad de comprender la repercusión de las propias acciones sobre el éxito de las acciones de los demás.
Si se piensa en ser cada vez más competitivo y mantenerse “interesante” a los ojos del empleador actual o de futuros empleadores, es necesario entrenar ésta entre otras habilidades. Es necesaria una actualización permanente de las capacidades, compromiso y disponibilidad para el trabajo. Es necesario también ser conciente de nuestras fortalezas y debilidades en el ámbito laboral, a fin de poder ir mejorando la performance profesional. No sólo focalizarnos en aspectos técnicos, actualizarnos en las últimas tendencias del mercado, sino también conocer cuáles son nuestras debilidades a nivel de nuestra personalidad, para poder llegar a tener un perfil más completo que incluya no sólo el expertise técnico, sino también el bagaje de competencias blandas que nos permitan un mejor desempeño general.
Lic. Marisa
Lembergier
Recursos Humanos
Reynox
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